Historia PDF Imprimir E-mail
Jueves, 21 de Enero de 2010 17:22

Corría el año 1976 cuando un grupo de vecinos del barrio del Crucero, un grupo de amigos, advirtió la falta de una peña para vivir más intensamente las fiestas de Burgos donde tuvieran cabida todas las personas que quisieran convivir en armonía y júbilo las actividades del resto del año.

Durante un buen puñado de años, menos de los que hubiésemos querido, la Peña fue el centro del barrio acogiendo dentro de su blusa a muchas personas venidas desde diversos lugares, y esto la hizo ser la más numerosa de Burgos. A la peña la debemos la organización de grandes fiestas del barrio, carrozas espectaculares, amistades…y muchos de los recuerdos mas especiales de nuestro pasado mas o menos lejano.

Pero todo se termina y ésta envejeció muy joven, como el que vive muy deprisa, y puede que todo fuera tan intenso que pronto se apagó.

Creo que nunca se murió del todo, que siempre estuvo presente. Estaba presente en muchas de nuestras conversaciones, como un alma errante. Aparecía cada fiesta del barrio, cada San Pedro, en cada Cross del Crucero, en cada parral, en todos los desfiles de peñas, en los que cualquiera, al pasar la ultima peña seguía mirando con melancolía esperando a la Peña del Crucero.

Fue una de esas “quimeras” en las fiestas del barrio, cuando se hizo un tenue sondeo, más para buscar directiva que socios ya que sabíamos que estos últimos no nos iban a faltar. Pero no nos vimos preparados para afrontar ese reto sin un timonel con garantías.

Fueron pasando los años y cada vez era más gente la que preguntaba por aquella peña que hubo. Personas que no la habían conocido, que solo habían oído hablar de ella o que incluso solo habían visto en un cuadro escondido debajo de una pila polvorienta de sillas amontonadas.

Y llegaron las fiestas del barrio del 2007, y sin saberlo, supusieron para nuestra peña la madera que cayó encima de aquellas brasas que nunca se apagaron. Un día tras otro y otro, y otro, hasta que por fin el día 23 de diciembre de 2007, cuando los más pequeños se preparaban para tomar la salida del XXX Cross del Crucero, la peña sin saberlo, tubo su primera reunión. Uno a uno todos los que hemos tenido el honor de pertenecer a esta nueva andadura de la peña, nos dimos cuenta que debíamos arrimar el hombro y colaborar y así devolverle a la peña todo lo que un día nos dio. La peña nació como el fruto de la amistad y la fraternidad, como no puede ser de otra manera, y así hoy, ella es la que debe generar esa convivencia.

La junta en pleno tuvo su primera reunión, en una situación un tanto singular, donde un grupo de íntimos amigos se sentían como quien tiene que conocer a nuevos compañeros. En ella se decidió adaptar la peña antigua a esta nueva época, pero respetando la todos sus inicios. Pasada esta primera toma de contacto y sabiendo cada uno lo que tenia que hacer, comenzaron los paseos, papeleos, tramites, más paseos, muchos papeles, vuelva usted mañana, muchos más paseos, ve a la junta, esto no es de aquí, vuelve al ayuntamiento, lleva estos papeles a hacienda, hasta dentro de 2 meses no vuelve de Valladolid… y fruto de todo este trabajo, nació el primer comunicado buzoneado en el barrio el día 11 de febrero, instando a todas las personas interesadas a una reunión el día 18 de febrero y abriendo el plazo de inscripción de socios.

El plazo se cerró el 30 de abril con 280 socios y las caras estupefactas de todos los que iniciamos este nuevo camino y la ilusión que esto nos generó. La presentación oficial no se hizo esperar y el día 18 de mayo de 2008 se dio por constituida “La Asociación Recreativa Cultural Peña El Crucero”. Unos días mas tarde y como no podía ser de otra manera ante la gran demanda de nuevas incorporaciones, se abrió de nuevo el plazo de inscripción para que pudieran inscribirse los socios mas rezagados llegados a ultima hora, llegando hasta los 326 socios con los que se inició el viaje de La Peña en este nuevo periplo.

Un reto muy vivificador en esta nueva andadura que todos esperamos sea larga e intensa.

 

Jesulin.